"La clave de la creatividad es el silencio, mientras más profundo, las ideas son más originales, los peces son más gordos y más bellos". Esto es Lynch.
La filmoteca de Madrid -cine Doré- ha organizado un ciclo con gran parte de la filmografía del cineasta. Las sesiones comenzaron con el largometraje ‘Eraserhead' y la mítica serie ‘Twin Peaks', que cuenta la historia del asesinato de Laura Palmer, en un idílico pueblo, y que fue cancelada en Alemania tras la emisión de varios capítulos, debido a una baja audiencia, gracias a que la emisora rival de aquella que la emitía desveló quién era el asesino de Laura, antes incluso de haberse emitido el primer capítulo, curiosa artimaña.
Imágenes cuidadas al mínimo detalle, horizontes infinitos, inquietantes personajes, fantasía, una liviana situación que se torna oscura y onírica, silencios marcados que nos obligan a estremecernos jugando con nuestro delirio y sus límites reales. Gran parte de su obra viene acompañada de retorcidas melodías con claros toques de blues y jazz, compuestas por Angelo Badalamenti, colaborador principal de Lynch desde ‘Blue Velvet' hasta día de hoy.
Seguidor de Duchamp, de Freud, o de Bacon, entre otros, Lynch pinta, escribe o graba convirtiendo en oro todo aquello que toca, artista multidisciplinar donde los haya. Recientemente nos sorprendió con ‘Machines, Abstraction and Women' , once escaparates que realizó -expuestos hasta Octubre del 2009 - para las famosas Galerias Lafayette de París, donde muestra además de los escaparates, una exposición de su obra, en el interior de la galería llamada ‘I see Mysel ‘.
En el cine y más allá Lynch ha creado una fantasía con carácter propio, unos colores personalizados, un ambiente de tensión, un espacio muy íntimo de conciencia, una puerta a nuestra emoción más profunda.