La posibilidad de una utopía en el porno.
Un circuito europeo de festivales alternativos de cine porno está naciendo entre Berlín, París, Atenas y Madrid. Con cuatro ediciones a sus espaldas, la muestra berlinesa se sitúa como génesis del proyecto; el resto de capitales ya han celebrado su segunda cita -Madrid organiza la suya para octubre de 2010-. En el caso de París, fue entre el 17 y el 20 de junio cuando tuvo lugar su segundo festival de pornografía alternativa.
Encabezado por la teórica y activista queer francesa Marie-Hélène Bourcier -autora de 'Queer Zones'-, el Paris Porn Film Fest 2010 enarbola el himno de "otro porno es posible", haciendo así expresa la voluntad de su programación de ser muestra de aquellas producciones pornográficas que no tienen cabida en los circuitos tradicionales de distribución del cine porno -pese incluso a los cambios que estos han sufrido en los últimos años, especialmente debido a Internet-.
Programar porno de nuevo en una sala de cine, y especialmente en el marco de un festival, resitúa el ámbito de recepción de la pornografía -es notable la diferencia contextual entre ver porno en casa o compartirlo en el ámbito de una muestra- e intenta reconocer en este cine algo más que una ayuda a masturbaciones aletargadas, identificando en él una muestra e incluso archivo histórico de las prácticas sexuales de una sociedad.
Así, el Paris Porn Film Fest quiere hacerse eco de "la pornografía feminista, el porno hecho por mujeres, el post-porno, las pornografías lésbica, gay, bi, trans, queer, heterosexuales, panasexuales y gender-queer, sin olvidar los clásicos, los filmes de culto o aquellos vintage". Un abanico ambicioso, sin duda; pero este festival no se define como un diccionario del porno de hoy en día, sino más bien como un espacio abierto a la reflexión sobre la cinematografía pornográfica, un lugar en que el ámbito político de este cine puede ser pensado e incluso contestado. Si se establece un foro donde se hable de porno, las nuevas formas de pornografía abrirán fronteras que anteriormente cercaban espacios para este cine.
Es éste el post-porno, nacido como una crítica a la modernidad occidental, en el que encontramos realizadores representativos del porno queer como Curtney Trouble o creadores de porno político como Charles Lum; junto con algunos directores muy recomendables del palmarés del festival, entre otros Barbara deGeneviève y su 'Out in the woods' o Samara Halperin y su cortometraje 'Arcade Trade'.