Será por querencia decimonónica, pero no puedo evitar lanzarme sobre cualquier cosa que anuncie, de cuenta o relate el fin de la Humanidad. Eso es lo que ocurre en el cómic ‘Teratos', de Víctor Romano, en el que, tras un cataclismo nuclear, los escasos humanos tienen que vivir en el subsuelo mientras que la tierra, devastada por la contaminación, se ve dominada por mutantes cuyas jerarquías sociales responden a la gravedad de sus mutaciones.
Ante un panorama semejante, aparece Yako, un niño al que se le han practicado mutaciones genéticas para poder vivir en la superficie sin que le afecten las mutaciones, y que ambas especies recibirán como un nuevo Mesías.
¿Ciencia ficción? Desde luego, el mismo dibujante reconoce que "no le sale otra cosa". Y más en este momento, que entre profecías mayas y conciencias fin de siècle parece que el final del mundo se encuentra a cada rato a la vuelta de la esquina. Pero no se crean, que los post-humanos mantienen mucho de los antiguos "propietarios" del planeta: religiones obsesivas, dietas descabelladas y, desde luego, la constante lucha por la supervivencia y la búsqueda de la esperanza en un mundo cada vez más contaminado. Como dicen Daft Punk, "we are human, after all".
‘Teratos' de Victor G. Romano, se presentará el próximo día 9 de abril en la Casa del Libro de Gran Vía, en Madrid.