La transparente perfección de la fotografía de moda actual ya palpitaba en su mirada hace treinta años. Los rasgos de estilo que elevaron a Guy Bourdin de la fotografía comercial a las producciones de moda más lujosas de su época son muchos de los que aún distinguen hoy a las mejores sesiones: colores suntuosos, composición arquitectónica, abierto fetichismo, teatral puesta en escena y un intenso trabajo de maquillaje y peluquería.
Madrid se suma ahora a la oleada de homenajes que en la última década ha recorrido toda Europa con retrospectivas sobre la obra del fotógrafo francés fallecido en 1991. Y lo hace con ‘A Message For You', una muestra breve y deliciosa que se centra en un periodo muy concreto de la obra del parisino: sus sesiones a finales de la década de los 70 con la modelo Nicolle Meyer para el Vogue francés, la firma de calzado Charles Jourdan, el calendario Pentax y Versace.
Deliberadamente acotado, el punto de vista de la exposición (Sala Canal de Isabel II, calle Santa Engracia 125, hasta el 9 de enero) representa una escena en la vida de un artista desbordante, fascinado por las trampas visuales y la oblicua mirada al sexo del surrealismo, cuyos montajes de fotografías dentro de la fotografía nos demuestran la frescura del ingenio antes de la era del Photoshop. El medio centenar de copias expuestas en Madrid nos muestran a un Bourdin en la cima de su carrera, escapándose a Florida con su modelo para fotografiarla junto al mar, enamorado de su objetivo, plenamente identificado con la sorpresa y el placer de la imagen cautiva. Es un hechizo contagioso.