El viernes dio mucho de sí. Desde luego más de lo que hay aquí, pero así es cómo lo vivimos nosotros.

Holly Golightly & the Brokeoffs (16:00 – Auditori): Lejos queda ya esa chica que cantaba con el grupo garage Thee Headcoatees. Aunque ya se sabía que siendo en el Auditori la actuación sería tranquila, Holly Golightly (nombre de uno de los personajes más famoso de Truman Capote), provocó un bostezo general a la mayor parte del público con su folk/country. También hace falta decir y aclarar que no fue culpa suya sino que las pruebas de sonido de Portishead se alargaron demasiado con lo que empezó media hora tarde… Y más vale no hablar de los problemas que hubo después para ver a The Swell Season (un servidor, aunque le hacían mucha gracia, al final desistió).
Russian Red (17:00 – CD Drome): Lourdes Hernández y su banda tocaron sus canciones ante un gran número de público (ella parecía impresionada con la aclamación que tuvo), que respondió de buena manera. Pedazo de voz que tiene esta chica… Llega a ser inglesa y ya la tenemos como revelación folk del año en todo el mundo.
It’s Not Not (18:15 – Vice): El mejor concierto nacional (y uno de los diez mejores en general) del festival. Ellos mismos afirman que Les Savy Fav es unos de sus máximos referentes, así que no es de extrañar que Joel (cantante de It’s Not Not) sea el Tim Harrington de aquí (y en delgado, que si no se enfada). Adrenalina pura, ritmos post-punk, más tiempo bajo el escenario que sobre de él, tres micros rotos y un montón de fotógrafos intentando capturar cada salvajada del concierto. Magníficos.
The Felice Brothers (19:30 – CD Drome): Decir que son los nuevos The Band (grupo de Bob Dylan) no parece una locura tan grande sabiendo que el batería de The Band es uno de sus mayores fans y habiendo visto su directo en el escenario CD Drome. Magníficas canciones y magníficos músicos (muy simpáticos). Aunque sus álbums sean muy recientes, canciones como “Frankie’s Gun” suenan ya a clásicos de toda la vida.
Bishop Allen (20:15 – Rockdelux): Sonaron más eléctricos que en su última actuación en Barcelona (en el pasado Primavera Club), pero la ocasión de tocar en un escenario grande como el Rockdelux lo requería. Sonaron menos cercanos pero llegaron a mucha más gente (creo que hasta ellos se sorprendieron al ver la cantidad de gente que cantaba sus canciones).
No Age (20:45 – Vice Jägermeister): El dúo de art-punk de Los Angeles decepcionó con su actuación. No les convienen los espacios al aire libre, ya que el pasado diciembre en La [2] (dentro del festival Primavera Club) la liaron parda y por eso la expectativas eran muy altas. Sonaron poco contundentes y descolocados (en lo que a espacio se refiere).
The Sonics (21:20 – Estrella Damm): Los verdaderos padres del punk y el garage demostraron en su primera actuación en la Europa continental que, aunque sean mayores (prueba de ello es que el teclista necesitase el inhalador después de cada grito), siguen siendo capaces de ofrecer conciertos dignos. Sonaron clásicos y no tuvieron mucha actitud sobre el escenario, pero todo el setlist estaba compuesto por hits y en las primeras filas se lo pasaron en grande. Míticos.
Autolux (22:30 – ATP): El concierto de Autolux fue una demostración de que el shoegaze emotivo aún está de moda (y más en un año marcado musicalmente por el retorno de My Bloody Valentine). Algunos temas tenían toques noise (influencia de Sonic Youth y Blonde Redhead) y otros eran más bailables, pero todos estaban adornados con una ligera capa de distorsión guitarrera. Quizá falló la poca energía del cantante (que destacaba por ir vestido todo blanco) a la hora de cantar, aunque el shoegaze siempre se ha caracterizado por las voces susurrantes.
Man Man (23:30 – Vice Jägermeister): Solo pude disfrutar de los quince primeros minutos de su actuación (ya que más tarde fui a DEVO), pero esos quince minutos fueron de los mejores del festival. Una propuesta más que interesante (supera con creces a todos los hypes de turno) y una puesta en escena divertidísima (cinco multiinstrumentistas locos tocando dos baterías, trompetas, pianos, cantando…). Una mezcla entre la música de cabaret y el Tom Waits más gamberro. Que vuelvan pronto, por favor.
DEVO (23:55 – Estrella Damm): A diferencia de The Sonics, DEVO ya pudieron demostrar el año pasado (Sónar y FIB) que aún están en forma. También a diferencia de los primeros, éstos si tuvieron actitud sobre el escenario (coreografías, disfraces, …). Una hora llena de hits e ironía y un final con Booji Boy lanzado pelotitas de goma al público. Un placer poder disfrutar del directo de DEVO, uno de los grupos más influyentes en el mundo de la música.
Cat Power (01:05 – Rockdelux): La actuación de Cat Power fue la decepción del festival. Casi no se le escuchaba (y no era cuestión de volúmenes sino de voz) y en los temas más bailables (como por ejemplo la versión de “Satisfaction”) la banda no consiguió hacer bailar al público. El concierto no fue muy malo, pero sí bastante soso para esa hora y ese sitio (hubiera sido mucho mejor en el Auditori). Aún y así el público despidió a Chan con una gran ovación.
The Go! Team (02:15 – Estrella Damm): El disco tiene alguna canción chula, pero en directo son insufribles. Parecía la banda sonora de unos dibujos anime, petardeo en estado puro. El escenario estaba muy lleno y la gente de las primeras filas no dejaron de botar, pero ya se sabe que a las 02:15 no hay demasiados solapes (Robert Hood o, la mejor opción, White Williams, de los que no pude ver el concierto entero) y la mayoría de asistentes de festivales ya no saben lo que se hacen.
Rumble Strips (03:35 – Rockdelux): Hubiera sido un concierto aceptable antes de las 23:00, pero a esa hora les faltó sangre en las venas (y mucha). Sonaban bajos (prueba de ello era que la poca gente que había no paraba de gritar “louder!”) y sin energía para hacer bailar a la gente. Además, un viernes a las 03:35 apetece mucho más ir a bailar al ritmo de Ellen Allien que ver a un grupo de indiepop (a no ser que éstos se estén marcando un conciertazo, pero no era el caso).
FOTOS: PONCHO PARADELA / PAU CRISTÒFUL LOZANO
IT’S NOT NOT

THE FELICE BROTHERS
BISHOP ALLEN
MAN MAN
CAT POWER


