CAT POWER
Jukebox (Matador / Everlasting)

Se suele decir que nadie interpreta mejor una canción como la persona que la escribe. Bueno, eso lo dijo alguien que no conocía a Chan Marshall. Pero para ser más exactos, lo que hace Cat Power en su octavo álbum, al igual que hiciera con “The covers record” en el 2000, más que versionar temas, los reinterpreta, les da vida nueva y los carga con emociones que no sabíamos que tenían. Nada más empezar “Jukebox” nos recibe con el tema que Sinatra le cantaba a la gran manzana. Nunca habríamos maginado que “New York, New York” sonara tan cercana, inocente y tremendamente sexy. A Chan solo le hacen falta esos dos minutos para que entremos en su mundo, un mundo en el que los temas de Dylan, James Brown o Billie Holiday suenan como nunca antes lo habían hecho.
THE MARS VOLTA
The bedlam in Goliath (Universal)

Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zavala están de vuelta tras el tropiezo que supuso “Amputechture”. De nuevo el disco gira en torno a una historia, dejémosla en curiosa. Si en “Frances the mute” un diario encontrado por el fallecido Jeremy Ward fue la génesis del álbum, esta vez es una ouija que Omar compró en Jerusalén como regalo para Cedric, Gracias a ella, según cuentan, nacieron los títulos de algunas canciones, y la grabación sufrió no pocos imprevistos, como la inundación del estudio de Omar. Así que decidieron quemarla. Como el artefacto ya no existe, hablemos de lo que quedó: ni más ni menos que el disco más accesible e inmediato de la banda, aunque no por eso más sencillo. Como en otras ocasiones cada tema nos propone mundos complejos que son capaces de descubrirnos nuevos paisajes a cada escucha. “The bedlam in Goliath” está a la altura de sus dos primeros discos, que era justo lo que esperábamos.
VAMPIRE WEEKEND
Vampire Weekend (XL)
Parece ser que la escena indie neoyorquina tiene nuevos héroes. Y no, está vez no tienen chupas de cuero, ni pantalones ajustados, ni tocan con guitarras distorsionadas, ni tan solo tienen voces aguardientosas, aunque su nombre pueda hacernos pensar lo contrario. Vampire Weekend es un cuarteto de chicos que se formó en la universidad de Columbia, hacen pop y visten como universitarios de toda la vida, ¿y ya? Pues no, su pop sencillo viene adornado por varios ritmos con los sonidos africanos como máximo referente, lo que le da un sabor distinto a lo último venido de Nueva York. La música del grupo suena sencilla, casi amateur, y temas como “A-Punk” y “Oxford comma”, por mencionar un par, son altamente adictivos. Están avisados.


