Lo que hay que ver, lo de los altavoces para iPod parece no tener límite. Por haber hay hasta unos auriculares tamaño King Kong. Pero no me negarán que estos asientos con altavoces incluidos no son adorables. Lo que no entiendo es: ¿no hubiese sido más fácil y más cool poner un dock que un cable? Y más aún si el precio es a partir de los 190 dólares. Pues sí, pero eso no quita que el de los topos rosas nos molen.



