Pues no, lo que ven no es un brazalete inspirado en mandos a distancia, en realidad es un mando a distancia. Así que podéis controlar desde ahora vuestra tele, reproductores de música y cualquier cosa que utilice mandos sin perder un ápice de vuestra divinidad. Ya lo decía la niñita esa insoportable de coletas, antes muerta que sencilla.



