Keira Knightley y James McAvoy descubren que una historia de amor puede ser deconstruida en niveles metalingüísticos y que, a veces, la única diferencia entre pasión y aberración es una cuestión de puntos de vista.
En “Adaptation” (2002), el guionista Charlie Kaufman se colocaba a sí mismo en el centro de una hiperrealista y laberíntica fábula sobre la creatividad en tiempos de crisis, para terminar descubriendo la naturaleza redentora de toda ficción (hasta de la más idiota). “Expiación”, el novelón de Ian McEwan, es un libro infinitamente más difícil de adaptar que “El ladrón de orquídeas”, más que nada porque ya lleva ese subtexto kaufmaniano incorporado: su complejo (aunque aparentemente sencillo) juego de metaficción romántica corría el peligro de ser devaluado por una versión cinematográfica que se quedase solo en la epidermis. Afortunadamente, ese no ha sido el caso, y la “Expiación” cinematográfica resulta una experiencia sensorial al tiempo que cerebral, una enmudecedora adaptación que incluso se muestra capaz de añadir más capas de sentido a la calculada pirueta de McEwan.
El director Joe Wright cumple la promesa de “Orgullo y prejuicio” (2005, la única adaptación de Jane Austen que no sirve para combatir el insominio), revelándose como un maestro del tempo cinematográfico, la puesta en escena y la creación de atmósferas envolventes a partir de la reiteración de motivos sonoros (esas teclas que acompañan al personaje de Briony y nos proporcionan una de las claves secretas de la trama). Capaz de derretir retinas con su avasallador plano secuencia central a través de la playa de Dunkirk, Wright es también lo suficientemente astuto como para permitir que sus actores roben los corazones de las plateas: Knightley y McAvoy consiguen hacer creíble su historia de amor maldito, pero es la evocadora mirada de la adolescente Romola Garai la que domina el conjunto. Parábola cruel sobre la figura del demiurgo, estudio sobre los límites de la percepción, juego metalingüístico que se plantea la relación vampírica entre ficción y realidad, “Expiación” es un trabajo complejísimo que puede funcionar, también, como una distinguida producción de la Merchant Ivory. En suma, la película perfecta para una primera cita.



