Espionaje, ambigüedad moral, suspense, amor, mentiras, sexo y el Shangai ocupado de 1938. No necesariamente en ese orden.
No es de extrañar que la comida suela jugar un papel importante en sus películas, porque Ang Lee es el cocinero exótico de cine mainstream actual. Repasemos sus últimos platos: un aparatoso zongzi con cierto sabor a plato precongelado (“Tigre & Dragón”), una enchilada sabrosa pero de pesada digestión (“Hulk”) y unas exitosas costillas con guarnición y salsa moderadamente picante (“Brokeback mountain”). La metáfora no es gratuita, no sólo porque a nuestro hombre le encanta llenar sus películas de ellas (recordemos esas camisas….), sino porque su eclecticismo solo es comparable al de un artista de la cocina moderna que no puede parar de experimentar con nuevos sabores. Así, “Deseo, peligro” vuelve a ser otro salto genérico, en este caso, hacia el thriller erótico con mirada sofisticada y coartada artística: el resultado es una de las obras más satisfactorias de un cineasta capaz de amoldarse a prácticamente todos los discursos.
Inspirada en un cuento de la autora china Eileen Chang, “Deseo, peligro” recorre el tortuoso camino que separa los dos extremos mencionados en el título, la arrebatadora fuerza de una pasión prohibida contra el riesgo del asesinato inminente en una ciudad donde todo el mundo parece tener una doble cara como agente secreto. Lee cuenta con una pareja protagonista que, inevitablemente, nos trae a la memoria la insoslayable “In the mood for love”, de Wong Kar-wai: él es Tony Leung, un alto oficial del gobierno colaboracionista al que ella (Tang Wei) deberá seducir primero y matar después. Esa plasmación fílmica de un deseo autodestructivo, que le ha garantizado alguna que otra lucha con la censura estadounidense, es lo más interesante de una película quizá demasiado larga para lo que quiere contar, pero que posee un tramo final lo suficientemente electrizante como para darnos por satisfechos con este delicado banquete de manjares prohibidos.
Hace poco más de un mes saltaba la noticia. El secretario de Comerç i Turisme de la Generalitat, Emili Valdero, anunciaba en rueda de prensa el nuevo rumbo que tomaba la pasarela barcelonesa 080 al ser apartados del proyecto Vicenç Mustarós y su empresa Demofashion. Para una de las pocas veces que esto de la moda se pone interesante, llegan los políticos y la lían. ¿Pero qué está pasando en Barcelona?, es la pregunta. Valdero anuncia que se ha creado una unidad de moda con cuatro personas al frente, comandadas por Ingrid Van Gerven, que se encargará de organizar la pasarela a partir de ahora. Así que la otra pregunta es: ¿qué hace el gobierno catalán organizando pasarelas? A mí que me perdonen pero esto es un despiporre.
FOTO: PACO Y MANOLO
Que la moda en Barcelona es puro cachondeo no es ninguna novedad. Aquí no hay quien se aclare. La Generalitat se cargó el Gaudí sin un plan alternativo a la vista. Los diseñadores en pleno naufragio se armaron de coraje y pusieron en pie la Pasarela de Barcelona, que resultó ser aún más lastimosa que su antecesora. Mientras, la Generalitat pergeñaba un plan con Vicenç Mustarós como aliado, y cuando estuvo todo en marcha no dudaron en dar carpetazo a la Pasarela para poner en pie el 080 con una edición cero que, si bien tuvo algunas deficiencias, dejó bien claro que otra pasarela es posible. Y ahora, cuando ni siquiera se ha dejado a sus responsables demostrar lo que son capaces de hacer en una primera edición, se les aparta del proyecto y Emili Valdero anuncia que será la propia Generalitat la encargada de organizar por completo la nueva pasarela, que se seguirá llamando 080 Barcelona y que tendrá lugar entre el 5 y el 9 de marzo. Unas fechas de lo más oportunas, vamos, sobre todo para desfilar las colecciones de hombre. ¿Dónde se ha ido el seny catalán por dios? Desagüe abajo como poco. Ahora, el sentido del ahorro sí que no lo hemos perdido. Justificar ante la opinión pública este cambio de rumbo con un “esto nos permitirá ahorrar 350.000 euros al año” me parece de un cinismo insoportable. Así lo digo. Y enseguida viene el porqué.
Es la segunda vez que entrevisto a Vicenç Mustarós. Hace unos cuantos meses, cuando lo hice para la revista METAL, nada pese al frente de turbulencias hacía presagiar este final. Ahora, todavía medio noqueado por el golpe, Mustarós nos da su visión del asunto. Afirma que se enteró de la noticia por la prensa y que nadie de la Generalitat se ha puesto en contacto con él. ¿Dónde quedaron las formas?
Según dijo Emili Valdero en rueda de prensa, gracias a esta decisión la Generalitat ahorrará al año 350.000 euros. ¿Te parece una buena razón?
Te diré una cosa que nadie sabe aún. Uno de los éxitos de la edición cero es que aparecieron inversores privados interesados en el 080. A Emili Valdero se le presentó un business plan en el mes de octubre. Este plan permitía un proceso progresivo de privatización hasta el 2010. Valdero dice que se ahorrará 350.000 euros al año, pero es que con estos nuevos inversores se ahorraría 950.000 en la primera edición. Y en cambio rechazó el plan. Así que no entiendo nada.
¿Por qué ese rechazo?
La verdad es que no lo sé. Pero sinceramente creo que es un tema personal.
El enfrentamiento entre los dos ha sido una constante durante todo este tiempo. ¿No crees que apostaste demasiado fuerte? Ponerse en contra de quien tiene el poder casi nunca sale bien.
Sí, lo sé. Yo lo di todo. Se lo comentaba a mi equipo el otro día, me sabe mal por vosotros, me he enfrentado a esta persona y al final habéis salido todos perjudicados. Y ellos me contestaron lo mismo, que si no lo paraba desde el principio luego sería peor y que igualmente habríamos acabado fuera.
Apenas comenzaba el verano y una canción no dejaba de sonar con fuerza en nuestros reproductores. La canción era “Icky thump”, la encargada de abrir el último álbum de los Stripes y que al mismo tiempo le daba nombre al mismo. Un comienzo increíble para un disco estupendo. ¿Es que estos dos no harán uno malo?
ARCTIC MONKEYS
Favourite worts nightmare (Domino)
Muchos afilaban los colmillos para cargarse el segundo trabajo de los Arctic Monkeys. Pero los de Sheffield se encargaron de que hasta los más críticos dejaran bien parado el disco. Se llegó a decir que el álbum era algo más serio. Pero lo único cierto es que una vez más nos hicieron bailar como posesos. Siempre es digno de celebración la confirmación de una banda que apunta tan alto.
AMY WINEHOUSE
Back to black (Universal)
Una voz inigualable, unos temas deliciosos y una actitud de lo más punky hace que no dejemos de estar pendientes de cada movimiento que hace la nueva reina del soul. Amy con su gran segundo disco está llevando el soul a las grandes masas y eso siempre es de agradecer. ¿Acaso existe alguien que nos derrita con su voz como la Winehouse? I said no, no, no.
Este sábado 15 vuelve Changing Room con su edición Frío y un total de 23 diseñadores.Entre otros, PotiPoti, Bambi by Laura, Comentrigo, Gemma Degara o El Delgado Buil. La cita sigue siendo en el hotel Chic & Basic de Barcelona y la idea continúa intacta: cada diseñador ocupa una habitación de hotel donde vende su colección al público que se deja caer por allí.
El showroom solo dura un día y es una forma estupenda de tomar el pulso a la moda más joven que se hace en este país. Pero no solo eso, porque Changing Room crece y a partir de esta misma edición se internacionaliza acogiendo a diseñadores de otros países. En cada edición habrá un país invitado. En este caso, Alemania, con diseñadores como Talkingmeanstrouble o Franzius. La historia crece pero la idea es mantener el evento chiquito e independiente. Una plataforma estupenda para potenciar el trabajo de los diseñadores más arriesgados, que quizá en un futuro no muy lejano se acabe exportando a otras ciudades como Berlín o Amsterdam.
¿Qué es el punk? No me digáis que no os lo habéis preguntado alguna vez. ¿Un estilo musical, una filosofía de vida, una moda? Mentira todo y todo mentira. El gran monstruo peludo del marketing lo convirtió en todas esas cosas y le arrebató el alma. Yo no soy punk ni aspiro, pero cuado veo a Paris Hilton o a Victoria Beckham luciendo un pretendido complemento de moda punk muevo la cabeza con cierta pena.
Hasta aquí mi sensación al ver en qué quedo algo que, como reza el prólogo de este libro, puedo ser y no fue. Pero tal vez no valga la pena entristecerse porque esa sensación de fugacidad, de no plenitud, de desconcierto sea la esencia del movimiento punk. No sé si su autor, el componente del grupo Sex Pistols, John Lydon, está triste o feliz de haber sido uno de ellos allá por mitad de los setenta. Lo cierto es que recientemente volvieron a reunirse y armaron el revuelo necesario para que se volviera a hablar de ellos.
“Rotten: No Irish, No Blacks, No Dogs” llega a España gracias al sello RECorridos de Acuarela Editorial & Antonio Machado Libros. Si mis cálculos no me fallan las primeras ediciones inglesa y americana datan de 1994 (Hodder & Stoughton, UK y St Martin’s Press, USA) y fue reeditada de inmediato por Plexus Publishing. Al español ha llegado trece años después. Genial.
¿Es esto una historia del punk? No. Quizá ni una historia de los Sex Pistols. Anda a medio camino entre una autobiografía y una especie de obra de teatro cuyo protagonista principal es Lydon acompañado por personajes como Malcolm McLaren, Vivienne Westwood, Siouxsie Sioux, Billy Idol o Chrissie Hynde. Nada más lejos de mis intenciones decir que el autor está haciendo una caricatura de si mismo o un retrato paródico de sus contemporáneos pero el estilo es caótico, deliberadamente anarquizante, vamos, lo que se espera de un punk. Nadie crea que va a encontrar con facilidad el dato que necesita saber. Pero nadie piense tampoco en quedarse indiferente.
Rotten habla mucho de su adolescencia, de sus limitaciones e inseguridades. Parece un tipo honesto y, a veces, hasta pueril como cuando explica cómo se rompía la ropa o se quemaba los brazos con cigarrillos. Se define mil veces como un gilipollas y un cabrón. Pero también como una persona que quiere aprender de los que hacen las cosas bien. Sabe que vive en una sociedad al ritmo de consignas y slogans detestables, por eso utiliza uno como título de su libro: Ni irlandeses, ni negros, ni perros. Contradicciones las que quieras. Quizá en este embrollo se encuentre algo de verdad, el espíritu de aquellos tiempos vagando por las calles del sur de Londres.
Completando la lectura, decir que estaría bien que escucharais algún tema de los Pistols o consiguierais el documental “La gran estafa del rock and roll” de Julien Temple, que aunque contada desde la óptica de McLaren (el promotor musical que les llevó a hasta los tribunales reclamando la autoría del nombre y perdió) y con pocas intervenciones reales de los miembros del grupo, la historia no deja de ser un interesante documento.
Un cotilleo: El libro tiene intención de presentarse el próximo 15 de diciembre en Neu!Club (C/Galileo Galilei, Madrid) Grupos confirmados: Migala, Señor Chinarro, Pal, Grupo Salvaje, German Coppini, Tulsa, Ginferno, Matt Elliott, Javier Álvarez, Widow Makers y Refree. Yo no podré asistir pero espero que sea cierto y esté bien.
Y finalmente un paseillo por Youtube para escuchar a Lydon hablando de su libro en una entrevista concedida al programa The Bookshow el 3 de marzo de 1994.
El equipo de “Spaced” hace por el cine de acción lo que ya hizo por el de zombis. ¿El resultado? Probablemente, la comedia del año.
El director Edgar Wright confiesa haber llorado cuando, al final de “Duro de matar”, Jackie Chan hace un guiño a la cámara y empiezan a escucharse los primeros acordes de “Kung Fu”, de Ash. Sirva esta anécdota para ilustrar el grado de pura devoción por el cine de acción (el único capaz de hacer llorar a un hombre de verdad) que supura cada fotograma de “Arma fatal”: el que piense que se trata de una parodia de Michael Bay o Tony Scott es que no ha entendido nada, porque Wright y sus camaradas sólo saben utilizar el humor para rendir un sentido tributo a las cosas que aman. Y lo hacen a contracorriente, conscientes de que no todo el mundo sabe valorar la montaña rusa de hipérboles que es el clímax de “Dos policías rebeldes II”: o sea, que han afrontado su segunda película con una valentía sin límites.
El punto de partida no podría ser más delicioso: Nicholas Angel (Simon Pegg), superpolicía londinense, es tan bueno en su trabajo que sus superiores deciden enviarlo a una zona donde no pueda ponerles en evidencia. Esa zona resulta ser Sandford, una apacible zona residencial de la campiña inglesa donde nunca pasa nada (o, si pasa, se esconde debajo de la alfombra y nadie lo vuelve a mencionar). Por pura lógica palomitera, Angel acaba enfrentándose al caso de su vida con la ayuda de su patoso compañero Danny Butterman (Nick Frost), fan loco de Mel Gibson y de los rifles más grandes que la vida. Con un elenco de secundarios/cameos de lujo capaz de quitar el sentido y una ración de referencias que pasa (sin esfuerzo aparente) de Kathryn Bigelow a “Carretera perdida”, “Arma fatal” es otro paso adelante en ese camino de perfección cómica que el trío Wright-Pegg-Frost inició con la serie de culto “Spaced” y llevó a la gran pantalla con la inolvidable “Shaun of the Dead” (bautizada por aquí como “Zombies Party”). ¡Los nuevos monarcas del humor británico han logrado hacer, también, una gran película de acción!
Diez años después de su conversión de fanzine a título representativo de Subterfuge, las treinta y dos páginas de “Freaks in love” son reeditadas de la mano de Astiberri. Diez años de un segmentadísimo aunque torrencial boca a boca y de frases reales como “era mi cómic preferido, ¿lo conoces?”.
Diez años, en efecto, y lo cierto es que el apaño no soporta ni el juicio de la perspectiva, ni las ambiciones creadas por el rumor callejero. “Freaks in love” reeditado: ¿era necesario? Parece claro que no, pero tampoco lo son las enfermedades venéreas o los sujetadores con tirantes transparentes, y no por ello dejan de aparecer una y otra vez en nuestras vidas.
Igual que un pequeño pedrusco rodando ladera nevada abajo y recogiendo la nieve a su paso hasta tomar una proporción desorbitada para tan leve núcleo, los recuerdos formados alrededor del tebeo de Sergio Córdoba se deshacen al recibir los primeros rayos de sol tras una década entre tinieblas. Una vez eliminado el ruido ambiental, el “obra indispensable” y el “marcó un antes y un después”, restan dos relatos costumbristas (al igual que en la última edición de Subterfuge, se incluye la historieta “Nadie te quiere ya”), cuyos personajes reflejan algunos de los socavones que dislocan tobillos en el camino de las relaciones entre personas, y en cuyas breves experiencias acaso el autor, sincero y moñas a partes iguales, permite vislumbrar un pedazo de su angustia juvenil.
El mundo que plasma Córdoba es un mundo de constantes referencias; sus años noventa, los libros y las películas, son un fin en sí mismos, nunca accesorios y siempre marcando territorio: la camiseta de Pixies, el póster de las Breeders o un pase de “El gran Lebowski”, conforman los límites de una juventud que pierde el culo por despertar el interés del semejante pero que a la hora de la verdad se muestra incapaz de comunicar nada a nadie. Se anticipa el páramo hipertextual de la actualidad, plagado de vínculos muertos e ideas a medio acabar. En este sentido la obra alcanza el objetivo -pretendido o no- de mostrar las raíces, el proyecto de una nueva sociedad débil, sin ética, emocional e intelectualmente lisiada, que afronta la vida con la misma capacidad de reacción y autoridad con la que una hoja seca recibe una tempestad.
Con sencillo y efectivo ritmo narrativo, es “Freaks in love” una cosa bien pequeña que dibuja un ambiente muy puntual y está dirigida a un público muy concreto. Un magnífico primer trabajo de juventud sin ninguna oportunidad de perdurar lo más mínimo en el tiempo.
Su álbum debut, el espectacular “Funeral”, dejó el listón muy alto. Pero la banda canadiense no tiene techo. Si bien es cierto que si comparásemos “Neon bible” con su predecesor saldría perdiendo. Aún así, este segundo trabajo cumplió con las expectativas y temas como “No cars go” se adueñaron de las pistas de baile. Ya son grandes, si siguen así, serán de los más. Habrá que esperar, crucemos los dedos.
MODEST MOUSE
We were dead before the ship even sank (Epic)
Si “Good news for people who love bad news” marcó el gran salto, tanto en la música de la banda como en su popularidad. Su quinto álbum sigue ese camino marcado hace ya tres años. Lo primero que escuchamos del disco fue “Dashboard” temazo donde lo haya. Muchos nos frotamos las manos al escuchar el single. Y poco tiempo después confirmamos que sí, que los de Washington lo volvían a hacer.
MIKA
Life in cartoon motion (Universal / Island)
Podríamos usar el slogan de Bravia, los televisores de Sony, para definir a Mika, colors like no other. Y es que si de algo no anda escaso este disco es de colorido. Negar que “Relax, take it easy” es una de las canciones del año es un acto de estupidez. Los sencillos del primer álbum del señor Penniman se escuchaban por todos lados, hasta te podías hacer con su politono en el 7777. Si alguien ha triunfado este año ese ha sido Mika, aunque algunos no entiendan porqué. Entre ellos yo. Y Liz Colville, que en su reseña para Pitchfork calificó el disco con un 1.5 sobre 10. Qué bueno es no sentirse solo en el mundo.
Jan Zamora y Alfonso Peña, establecidos en Barcelona, son el espíritu vivo de la marca Jan iú Més. Apostando por la deconstrucción, la sencillez, y las líneas claras en sus prendas, han conseguido establecerse como la nueva sastrería masculina, más moderna y actual. Una marca a la que no podemos dejar de seguirle la pista.
¿Cómo os definiríais para aquellos que no os conocen?
Como una marca joven y fresca que, a pesar de nuestra corta trayectoria, apostamos por la tradición de la sastrería, con una visión austera, limpia y oscura; aunque creemos que poco a poco estamos encontrando la luz.
¿Las pasarelas, un tópico o una realidad? ¿Lleváis muchas en vuestra carrera?
A nosotros nos gustaría pensar que es un tópico, pero lamentablemente es una realidad. Ya que gracias a las pasarelas te conocen medios, el publico en general… Aunque también somos de la opinión de que todo esto se tiene que complementar con una presencia en el mercado. En nuestro caso, la próxima edición del Rendez-Vous Homme Paris será en la tercera que estaremos presentes, donde te puedes dar a conocer a la parte más empresarial de este negocio, y a la vez la más real. Y nuestra corta experiencia en pasarelas la verdad es que ha sido muy positiva, ya sea en el reciente Noovo Festival, o en Abierta’06, en la que Cristina Suau y Jose Durán apostaron por nosotros, dándonos la primera oportunidad de presentar nuestro trabajo en un desfile individual.
Creo que ambos procedéis de diferentes ámbitos dentro del mundo del diseño, ¿cómo empezaron vuestros inicios dentro de la moda?
La verdad es que hace poco estábamos hablando de que hace ya 10 años que nos conocimos. Justamente fue en el instituto, después cada uno tomo diferentes caminos en el ámbito del diseño. Y no nos volvimos a ver hasta al cabo de unos años, al reencontrarnos en Barcelona. La verdad es que a partir de aquel momento ya todo fue rodado.
La deconstrucciónes uno de los procesos más presentes en vuestras prendas, ¿os compenetráis bien a la hora de crear?
Hombre, el hecho de que haga 10 años que nos conozcamos, hace que sea más fácil el entendimiento entre ambos. Aunque en algunos aspectos somos bastante dispares, a la hora de trabajar es positivo. Igualmente pensamos que dos cerebros piensan más que uno, y esto también nos permite tener una visión más amplia, y alguna confrontación que enriquece el producto final.
Vuestras propuestas se dirigen más al público masculino, ¿queríais diferenciaros de la mayoría de diseñadores que se dedican a la mujer? ¿O fue algo más espontáneo?
Fue algo mucho más espontáneo, en aquel momento nuestras inquietudes iban más enfocadas hacia la moda masculina. Aunque también, no te lo vamos a negar, en cierta manera influyó que el mercado de la mujer lo veíamos muy saturado.
Aunque según he investigado, ellas también se atreven con vuestras creaciones, ¿no es así?
La verdad que sí, nos sorprendimos bastante y muy gratamente, ya que al estar en la tienda Comité (Notariat 8, Barcelona) , tenemos la suerte de tener un contacto directo con nuestra clientela.
¿Por qué creéis que la moda masculina cuesta aceptar más?
Pensamos que al ser un mercado más pequeño que el de la mujer hay menos revistas especializadas, medios, tiendas; y las pocas que hay en España, creemos que no se arriesgan, a excepción de algunas, ya que la mayoría de tiendas importantes de hombre se limitan a únicamente a comprar una marca, mejor si puede ser extranjera, antes que un producto. Si en principio a las tiendas ya les cuesta arriesgar en moda de hombre, poco puede hacer el cliente a la hora de elegir. Sin embargo, fuera de España hay una corriente de moda masculina muy interesante y establecida en el mercado.
¿Cómo veis o os gustaría ver a Jan iú Més en un futuro?
Involucrados en nuevos e interesantes proyectos, y esperando que al final se fragüe el interés mostrado por parte de algunas tiendas del extranjero, ya te contaremos…
Hace ya unos días Noel al hablarnos de [REC] dejó caer el nombre del proyecto ultra secreto de J.J. Abrams, “Cloverfield”. Ahora ya sabemos un poco más y la verdad es que son noticias que a muchos nos gustaría que no se hubieran producido.
La primera es que el título de la película en España será “Monstruoso” y que no se estrenará hasta el 1 de febrero, un par de semanas después del estreno en los Estados Unidos. Vamos a lo primero, el título es eso, monstruoso, con lo bien que suena eso de “Cloverfield” . También es de todos sabido que este film está generando una expectación increíble. Solo falta que esas dos semanas nos jodan la sorpresa.
Mientras, nos seguimos comiendo las uñas y formulando y comentando las innumerables teorías, que si el nuevo Godzilla, que si Cthulhu o el remake de The Host, que si Mazinger Z o Voltron. Ay J.J. Abrams, cómo te gusta tenernos así. Para quien no lo haya visto, les dejamos uno de los trailers.