Hacía tiempo que no me acordaba de estos bichos. Pero nadie mejor para felicitar las fiestas en esta época llena de álmibar y buenos deseos. Tan tiernos y lindos como cafres, no hay historia de los Happy Tree Friends que no acabe en escabechina. Qué monos ellos. Pasen y vean. Y que nos se les indigeste el pavo.


