Diesel la lió este pasado jueves en Madrid. Y gorda. Al igual que han hecho en otras capitales europeas, o van a hacer, que no tengo muy claro el tema fechas, el jueves convocaron al personal para una dating party en la sala Macumba, convertida en templo del sexo con aire fetish, con sus gogós ligeritas de ropa, sus chulazos y hasta su cuarto oscuro.

El look te lo traías de casa o te lo hacías allí mismo, pues te regalaban unos kits de lo más completos: desde arneses, cadenas y látigos hasta gorras de policía al más puro estilo Village People. Como maestra de ceremonias, La Prohibida, y la excusa, la reinaguración de la tienda Diesel de la calle Fuencarral. Que había ganas de fiesta lo dejó claro la gente, que un cuarto de hora antes de su inicio ya formaba una cola enorme a la puerta de la sala en una noche más bien fría. Nada que un copazo y un buen magreo no pudiesen arreglar. Ya dentro y en pleno calentamiento, La Prohibida en el escenario gritaba micro en mano, chicos quedan solo cinco segundos, ¡tocad al que tengáis más cerca! Cinco, cuatro, tres, dos, uno. Y que siga la música. Noventismo y petardeo a tutiplén. No hay mejor forma de encarar una fiesta que con sentido del humor y de eso Diesel sabe mucho.
FOTOS: PONCHO PARADELA / YOLANDA MUELAS























