MANDO DIAO
Never seen the light of day (EMI)

Qué lejos queda ya 2002, qué lejos queda “Bring ‘em in” primer álbum de los suecos Mando Diao que ahora nos presentan su cuarto disco, que no hace más que miremos con lejanía y nostalgia ese debut lleno de temas rabiosos, energéticos, algunos hasta fabulosos. Ahí quedan “Sheepdog”, “Motown blood”, o la bella “Laurens cathedral”. En su segundo disco siguieron presentes esas guitarras poderosas y salvajes en temas como “Down in the past”. Pero los nórdicos comenzaron a bajar revoluciones, en “Ode to ochrasy” las canciones más destacadas eran “New boy” y “Ochrasy” dos canciones lentas. Las demás seguían teniendo ritmo pero ya no tanta actitud. Esa actitud y descaro de sus inicios, donde hasta se atrevían incluso a cargar contra sus compatriotas The Hives al más puro estilo oasiesco. “Never seen the Light of day” es un disco regular tirando a mediocre. Ya el video del primer sencillo hacía presagiar que la cosa no iría bien. “If i dont leave today, then I might be tomorrow” tema que seguramente no tendría cabida en los anteriores trabajos es de las creaciones audiovisuales más horrorosas que haya visto la MTV hace ya tiempo. Ojalá algún día vuelvan a donde empezaron. De momento yo me llevo la decepción del año.
SHE WANTS REVENGE
This is forever (Geffen)

Con Ian Curtis aún como máximo referente vuelven Justin Warfield y Adam 12, mejor conocidos como She Wants Revenge, con su segundo álbum “This is forever”. Esta vez el dúo de Los Ángeles nos entrega un trabajo más oscuro y sofisticado en el que se ve la gran influencia que ejerció la gira que hicieron con Depeche Mode. La portada ya es toda una declaración de intenciones, igual que la anterior pero cambiando los blancos por negros. Un ejercicio de sintetizadores y bajos profundos en ambientes misteriosos. Un verdadero regalo para los no pocos seguidores de Interpol y los Editors. Lo mejor de este disco es que a más escuchas más interesante parece, un gran logro, sí.
STARS
In our bedroom after the war (Arts & Crafts)

Pero no todos son decepciones o discos oscurillos esta semana. Qué mejor para alegrarnos estos días nublados que algo de pop cálido que es lo que nos propone la banda canadiense Stars con su ya cuarto disco. Temas románticos, cercanos e inocentes bellamente instrumentalizados. Destaca “The gohsts of genova heights” con ese sintetizador y esa voz que le da un aire ochentas pero con unas flautas y unas guitarras que nos acercan más a Belle & Sebastian. Un disco que si bien no nos cambiará la vida si nos robará un par de sonrisas ahora que empieza el frío.


