Cibeles cerró sus puertas una temporada más. Aquí va la crónica de algunos de los desfiles más interesantes que se pudieron ver en esta ocasión.
Poco a destacar los dos primeros días de desfiles, salvo que Ailanto se trajeron a Veruschka, la musa de su colección. Ya el miércoles, Miriam Ocáriz presentó una mujer cuya estética es algo ñoña y cursi, con lazos, sedas y estampados vegetales. Tras ella, le tocó el turno a Davidelfin, que con una escenografía impresionante, muy gore-sadomaso (impresionante, tal vez, porque es de los pocos que se lo curra) presentó una colección que resultó un tanto repetitiva por ser un poco lo de siempre: corbatas, minimalismo y masculinidad, todo revestido en el ya clásico blanco y negro con algunas pinceladas de verde. Los vestidos con luz propia de Amaya Arzuaga fueron más que dignos, y sus propuestas en colores algo atípicos de ella no dejaron indiferente a nadie. Eso si nos referimos a las mujeres, porque sus chicos parecían una mezcla entre Prada y Raf Simons. Increíbles resultaron ser las chicas al más puro estilo Bond, James Bond, de Andrés Sardá, el gran maestro nacional de la lencería. Y acertada como siempre la silueta masculina definida por Spastor a partir de volúmenes, fruncidos y sedas, con unos complementos espectaculares, como sus maxibolsos. Locking Shocking, el dúo formado por Ana González y Óscar Benito, brillaron por su puesta en escena, en la que presentaron dos estilismos para cada salida (de ahí el título de su colección, “Mirror”) uno en monocolor y otro en estampados coloristas. La idea estuvo muy bien, a pesar de que sus estampados recordaran más a tapetes de hule que a piezas de ropa. Preciosos sus conjuntos blancos.
Pasamos ya al viernes, uno de los días más esperados por acoger los desfiles de las nuevas revelaciones, y la verdad es que dio mucho de sí. Empezando con El Delgado Buil, ganadoras de nuevo del premio L’Oréal, que inspirándose en “Dreamland”, un mundo onírico, nos enseñaron unas piezas revestidas de flecos, animals prints, colores fosforitos y metálicos. Luxoir por su parte estuvieron muy dulcificados con sus colores pastel, aunque sus prendas con estampados florales fueron preciosas. No tan dulce estaba José Miró con “Mechanicalplayer”, colección inspirada en los cómics manga, con mujeres que lucieron caparazones y cascos de motorista transportándonos a un futurismo nada lejano.
Y ya para finalizar, destacar las propuestas más que correctas correctas de Juanjo Oliva, los 80 de Carmen March y el “Gora Gueto” de Carlos Diez Diez.


AMAYA ARZUAGA


SPASTOR


LOCKING SHOCKING


EL DELGADO BUIL


LUXOIR


CARLOS DIEZ DIEZ



Septiembre 24th, 2007 - 18:49
Bueno!
la verdad es que con cada imagen de moda que veo a diario, me lleno de vida, y me dan un empuje a terminar esta maravillosa carrera que decidi comenzar desde que tengo uso de razon, DISEÑADOR DE MODAS es lo unico que quiero ser!
gracias por existir!!!!